Durante estas dos semanas que hemos estado ausentes del diplomado he
tenido la oportunidad de implementar la segunda etapa de mi proyecto de aula
(Mi Truco). De ésta implementación quedan algunos sentimientos encontrados;
pienso que son sentimientos propios del educador y de nuestro contexto
histórico-cultural que de muchas maneras permea en las distintas instituciones.
Son muchos sueños, muchos proyectos por desarrollas, muchas ganas de cambiar la
historia y el método de enseñanza y aprendizaje, son muchos los deseos de hacer
las cosas mejores; pero de otro lado también están los obstáculos, las
dificultades, el poco apoyo y algo de monopolio por algunas herramientas que
podrían facilitar el quehacer de nosotros los docentes.
Escribo lo anterior debido a la satisfacción interna como sujeto
crítico frente a un proceso formativo de unos estudiantes que quieren aprender
y que están motivados por entrar a una clase de Lengua Castellana. Escribo lo
anterior porque desde mi posición como docente, siento que estoy haciendo las
cosas bien y que de alguna forma estoy aportando al cambio de un sistema
educativo obsoleto que no tiene en cuenta, en muchos casos, los nuevos cambios
sociales, económicos, históricos y políticos. Sin embargo, también está el lado
negativo de toda lucha por el cambio y en mi caso, es la falta de apoyo a nivel
institucional por cumplir con este sueño y proyecto que en últimas instancias
solo beneficiará a un grupo de estudiantes propendiendo por una mejora en la
calidad educativa de los mismos.
Continuando con las dificultades para la implementación de la segunda
fase, la mayor fue el uso de una herramienta que tenemos en todas las
instituciones del municipio pero que poco o nada es usada en el mío por efectos
de malos manejos administrativos y monopolio de algunas personas. Hablo
obviamente de los computadores portátiles para educar; a los cuales TODOS los
estudiantes tendrían que tener acceso. Lastimosamente, en mi institución no
sucede eso y opté por pedir la colaboración de los padres de familia,
explicando la situación, para que permitieran a algunos estudiantes llevar sus
computadores portátiles personales y en vista de la gran acogida que tiene el
proyecto entre los estudiantes y sus padres.
Compañeros y queridos lectores, la anterior fue mi travesía en procura
del mejoramiento de la forma de enseñanza a pesar de las dificultades. Y desde
lo personal, me siento tranquilo y feliz de estar haciendo las cosas bien y ver
que mis estudiantes responden a llamados como los que hice durante estas dos
semanas, entendiendo que es una dinámica diferente que los tiene en cuenta como
individuos, aprendices e hijos de una nueva sociedad tanto visual como crítica.
Una vez mis estudiantes llevaron los computadores, se ha trabajado en
la digitalización de los cuentos escritos en cartulina y se han estado pasando
a Power Point; además se les enseñó el uso e inserción de los “hipervínculos”.
















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